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El feto en la evolución humana
Escrito por José F. Fernández Godoy   

EL FETO EN LA EVOLUCIÓN HUMANA

José F. Fernández Godoy

En artículos precedentes he abordado la influencia de la bipedestación en el canal óseo y en el canal blando del parto. Corresponde en este examinar las modificaciones, experimentadas a lo largo de la evolución humana, del otro componente físico del parto: el feto

En el proceso de la evolución humana cambiaron las características físicas del feto, cambios de gran repercusión en la biomecánica del parto.

1 .Incremento del diámetro fronto-occipital

Las bases anatómicas de los fenómenos selectivos de la inteligencia (el pensamiento abstracto, la representación, la fantasía, la regulación entre lo racional y lo instintivo, el conocimiento, la personalidad,...) se encuentra ubicadas en el lóbulo frontal del cerebro (fig. 1).

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Fig. 1

Es lógico pensar que el incremento del encéfalo, producido a lo largo de la evolución humana, se hiciera fundamentalmente a expensas del lóbulo frontal del cerebro y, por consiguiente, de la zona frontal del cráneo.

La figura 2 (se toman de referencia imágenes de Arzuaga y Martínez) muestra la silueta del cráneo del gorila (izquierda), del Australopiteco (centro) y de Humano actual (derecha). En estas imágenes se aprecia el incremento experimentado por el diámetro fronto-occipital (D F-O) a lo largo de la evolución humana.

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Fig. 2

En el contorno del feto humano actual (fig. 3) el mencionado diámetro fronto-occipital (D F-O) es el que más resistencia opone a su paso por el conducto pélvico. Es, pues, el diámetro más importante en la biomecánica del parto.

 

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Fig. 3

2. La cabeza del ser humano es más redonda que la cabeza del cuadrúpedo.

La verticalización fue alejando la boca del alimento, problema perfectamente resuelto por la nueva funcionalidad de las extremidades superiores que, liberadas de misiones locomotoras, estaban capacitadas para llevar el alimento desde su origen a la boca.

El paso de la boca de una función activa (apropiación directa del alimento) a otra pasiva (recibir de las manos el alimento) llevó consigo importantes cambios estructurales: disminución del área de masticación, fortalecimiento del cierre mandibular (aumento del mentón)...

En la figura 4 (tomo de referencia imágenes de Arzuaga y Martínez) se refleja el área cerebral (ac) y de masticación (am), del gorila (izquierda), del Australopiteco (centro) y del Humano actual (derecha).

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Fig. 4

El proceso de disminución del área de masticación y aumento del área cerebral, experimentado a lo largo del evolución humana, tuvo como consecuencia el paso de la cabeza alargada del cuadrúpedo a la cabeza redondeada del ser humano. Este cambio de forma de la cabeza ha tenido una gran repercusión en la evolución de la biomecánica del parto, pues, en el paso de dos cuerpos del mismo volumen por un conducto, el cuerpo de forma alargada pasa más fácilmente que el de forma redonda.

3. Disposición de los diámetros máximos

Los dos diámetros máximos del contorno del feto, el fronto-occipital y el bis acromial (de hombro a hombro), han cambiado a lo largo de la evolución humana.

Uno de los grandes logros de la bipedestación fue que las extremidades superiores, liberadas de misiones locomotoras, se pusieron al servicio de la inteligencia. Pero, para desempeñar el nuevo papel, las mencionadas extremidades superiores precisaban de una mayor capacidad de movimientos y, por tanto, de cambios estructurales de sus inserciones en el tronco.

La ubicación del omóplato, lateral en el cuadrúpedo, se desplazó hacia atrás (a la espalda) en el ser humano y la clavícula se alargó en el ser humano.

A consecuencia de estos cambios, el tórax del ser humano se aplanó en sentido antero posterior (el tórax del cuadrúpedo está aplanado en sentido lateral).

En el contorno del feto del cuadrúpedo los dos diámetros mayores, de la cabeza y del tórax, están dispuestos en el mismo sentido. Sin embargo, los dos diámetros máximos del contorno del feto humano, el fronto-occipital y el bis acromial (de hombro a hombro), son perpendiculares (Fig. 5).

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Fig. 5

La mencionada perpendicularidad constituye un factor decisivo en la rotación del feto en el canal pélvico, característica peculiar del parto humano.

4. Consideración final

El sencillo estudio antropológico realizado en artículos anteriores y en este lleva a una reflexión: la inteligencia y la bipedestación, señas de identidad de nuestra especie, son factores determinantes de la complejidad del parto humano.

Última actualización el Viernes, 23 de Enero de 2015 08:56
 
 

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