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La monitorización
Escrito por Jos√© F. Fern√°ndez Godoy   

La cardiotocograf√≠a, conocida habitualmente por la monitorizaci√≥n, es uno de los adelantos obst√©tricos m√°s importantes de los √ļltimos a√Īos. La monitorizaci√≥n se ha convertido hoy en pr√°ctica habitual en la asistencia hospitalaria del parto.

El alto porcentaje de partos monitorizados es cuestionado por el naturalismo, y la Organizaci√≥n Mundial de la Salud se ha pronunciado al respecto en los siguientes t√©rminos: ‚Äúno est√° demostrado que la monitorizaci√≥n fetal de rutina durante el parto tenga un efecto positivo sobre el beb√© o sobre la madre‚ÄĚ.

Ante la polémica creada, conviene realizar algunas consideraciones desde la perspectiva de la biomecánica del parto (tema central de la presente web).

Compresión sobre el feto

La fuerza de la contracción uterina ejerce un efecto de compresión sobre el feto.

El grado de la compresión depende, lógicamente, de la intensidad, duración y frecuencia de la contracción.

Comprensi√≥n sobre la circulaci√≥n sangu√≠nea √ļtero-placentaria

La contracci√≥n uterina ejerce un efecto de compresi√≥n sobre la circulaci√≥n √ļtero-placentaria.

1-Placenta-Monitorizacion

Fig. 2

En la figura 2 se muestra un esquema muy simplista de la circulaci√≥n √ļtero-placentaria.

La sangre de la madre le pasa al feto de la siguiente forma: de los vasos (V) circulantes por la pared del √ļtero parten vasos colaterales (VC) que vierten el flujo sangu√≠neo en la placenta (P), y de esta pasa, a trav√©s del cord√≥n umbilical (C), al feto.

En la contracción uterina se produce un proceso de compresión o estrangulamiento de los vasos colaterales (fig. 3)

2-Vasos_col._F_de_compresin_copiar

Fig. 3

La fuerza de la contracción uterina (FC), al comprimir los vasos colaterales, origina una reducción del flujo sanguíneo a la placenta.

El grado de compresi√≥n, y el efecto que esta produce sobre la circulaci√≥n √ļtero-placentaria, depende de la intensidad, duraci√≥n y frecuencia de la contracci√≥n.

Vigilancia de la contracción

De lo expuesto anteriormente se deduce que el estado vital del feto depende, en gran medida, de las características de las contrataciones. Se impone, pues, durante el parto una vigilancia de las contracciones y del efecto de dichas contracciones sobre los latidos fetales.

La cardiotocografía

En un principio, la vida del feto sólo se detectaba a través de los movimientos percibidos por la madre.

Con la aparición, en 1895, del estetoscopio de Pinard (fig. 4) se comenzaron a escuchar los latidos fetales. Y, muy pronto, el uso del estetoscopio de Pinard se convirtió en práctica de obligado cumplimiento en la asistencia al parto.

3-Estetoscopio_M

Fig. 4

En la década de los 60 del siglo pasado, en pleno auge de la asistencia hospitalaria, se produjo un hecho de excepcional transcendencia en la obstetricia moderna: la aparición del cardiotocógrafo, conocido habitualmente por el monitor.

Para justificar la segunda denominación conviene abrir un paréntesis para definir el concepto.

Seg√ļn la Real Academia Espa√Īola, MONITORIZAR es ‚Äúobservar mediante aparatos especiales el curso de uno o varios par√°metros fisiol√≥gicos o de otra naturaleza para detectar posibles anomal√≠as‚ÄĚ.

En el tema que nos ocupa, el aparato especial es el cardiotocógrafo, y los parámetros a vigilar son:

a) La frecuencia cardiaca del feto.

b) Las contracciones uterinas.

El cardiotocógrafo

El cardiotocógrafo registra en dos gráficas (fig. 5), sincronizadas en el tiempo, el curso evolutivo de los latidos fetales y de las contracciones uterinas.

4-Grficas_copiar

Fig. 5

El cardiotocógrafo permite vigilar tres cuestiones básicas en el parto: la vida del feto, la dinámica uterina y la repercusión de la dinámica uterina sobre el estado vital del feto.

La aparición del cardiotocógrafo abrió un amplio horizonte en el logro del objetivo básico que siempre ha tenido -y sigue teniendo- la obstetricia: la disminución del índice de mortalidad perinatal.

Pero, pasado los a√Īos, el empleo sistem√°tico de la monitorizaci√≥n no baj√≥, como se esperaba, la tasa de mortalidad perinatal.

Y, como contrapartida, produjo un considerable aumento del n√ļmero de partos instrumentado y, sobre todo, de ces√°reas.

Ante semejante panorama, se alzaron voces -procedentes, fundamentalmente, del naturalismo- en contra del uso indiscriminado de la monitorización en el parto.

Consideraciones

Ante lo expuesto anteriormente conviene realizar las siguientes consideraciones:

1ª. En la biomecánica del parto se originan fuerzas que afectan al estado vital del feto.

2ª. Para vigilar el estado vital del feto, y la fuerza que incide sobre el mismo, se ha creado la monitorización.

3ª. La monitorización es una técnica obstétrica ideal para vigilar dos parámetros básicos en el parto: la vida del feto y la contracción uterina.

4ª. El gran problema estriba en ser consecuente con las alteraciones reflejadas en la gráfica del monitor.

5¬™. En la monitorizaci√≥n existe dos interrogantes de muy dif√≠cil soluci√≥n: ¬ŅQu√© alteraciones -reflejadas en el monitor- puede soportar el feto sin necesidad de intervenci√≥n? y ¬Ņqu√© alteraciones precisan de una intervenci√≥n urgente?

6ª. Ante la dificultad del problema, el tocólogo se suele inclinar por la intervención.

7ª. Son injustas las críticas que, desde el naturalismo, se hace de la monitorización, considerándola una fuente de intervencionismo, sin más.

8¬™. La monitorizaci√≥n es un importante avance sobre el que la obstetricia tiene la dif√≠cil empresa de ajustar criterios, con el fin de disminuir las falsas alarmas y, consecuentemente, disminuir tambi√©n el n√ļmero de partos instrumentados o intervenidos.

Postura de la parturienta durante la monitorización

Durante la monitorización la parturienta se encuentra tendida en una cama sujeta a los cables del monitor.

La posición horizontal de la parturienta (enlace con "La postura de la parturienta") es un factor negativo en la biomecánica del parto. Se trata pues de una postura inductora a la intervención.

La solución es:

a) Dotar al monitor de telemetría (control remoto) con el fin de que durante la monitorización la parturienta pueda moverse libremente.

b) Aplicar la monitorización en posición de sentada, cuando no es posible disponer de telemetría.

Última actualización el Lunes, 10 de Marzo de 2014 09:07
 
 

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